Oneshot by Robin & Kissy
Como siempre estaba en un nuevo hogar... pero lo pensé muy bien... y nuevamente me escaparé. Odio esto de estar de casa en casa. Odio ser huérfana, prefiero mil veces vivir en la calle... por eso me escaparé...ya lo decidí. Lo haría, ya estaba harta de esta situación... Karl, un chico muy amable quién se había transformado en mi mejor amigo, quiso ayudarme. Él vigiló la noche en que me fugué, y así, nadie se dio cuenta... pero no me pudo ayudar con una casa para poder dormir...
Comencé a caminar...a caminar...hasta que llegué a una casa que estaba completamente sola...Entré, Las tablas crujían molestamente y me detuve, porque alguien me había oído...
- ¿Quién anda ahí? - escuché la voz de un chico.
No respiré. Me descubriría... abrí la puerta, pero, era demasiado tarde. El chico tras de mí había cerrado la puerta antes que yo pudiera salir.
-¿Qué haces aquí?-me preguntó aquel chico. Yo solo me quedé en silencio.
-¿Que haces tú aquí? - le pregunté, en tono desafiante.
-¿Yo? - respondió extrañado - Siempre vengo acá... y sólo yo vengo a este lugar
-pues...supongo que tú no eres el dueño, como para preguntarme que hago acá -le dije.
-bueno, supongo que tú tampoco lo eres... porque nunca te había visto aquí-dijo él.
- Eeh... - dije a penas, dudosa - No, no lo soy, vine porque... porque no sabía donde ir - respondí al fin.
- ¿Perdida? - preguntó agachándose hacia mí. Era muy alto.
- No, no lo estoy... aunque a veces siento que sí, me pierdo en esta vida ... - dije algo temerosa. Le estaba revelando mis pensamientos a un extraño chico de cabello negro, ¡qué hacía!
-Supongo que por lo menos me tengo que presentar -dijo- mi nombre es Bill.
-Me llamo Marcela pero me dicen Marce -no sé como se lo dije tan directamente.
-Bueno, 'Marcee', veo que no somos dueños de nada acá... ven, pasa. Lo que querías era entrar y no te lo voy a impedir. - Dijo Bill, entregándome una cálida sonrisa que hizo que el frío de aquella noche desapareciera por algunos instantes de mí...
Comenzamos a caminar por un pasillo. A nuestro alrededor habían muchas puertas pero Bill ni si quiera se interesó en ellas. Lo seguía, y no sabía por qué... Tal vez porque mi objetivo simplemente era adentrarme en esa enorme casona.
-¿Sabes algo...? esta casona me da algo de temor -le dije
Al fin llegamos a una habitación, que era iluminada por la luz de la luna que entraba desde una ventana. Él se detuvo. Lo imité.
-Por eso te traje acá - respondió el muchacho, avanzando hacia la luz de la ventana.
-No te entiendo... - dije confundida.
-Todo lo que hay en ti es miedo, lo sentí cuando llegaste al lugar, en tu mirada, en tu manera de hablar, tienes miedo, ¿verdad? –
Quedé impactada. No supe qué responderle, sacaba las palabras de mi boca y leía mi mente a la perfección.- Por eso te traje a este lugar, es el más claro de la casona, no hay sombras, sólo luz - agregó, tendiéndome una mano.
-Me encanta ver la luna y las estrellas en la noche-dije
-si, es hermoso ¿verdad?-dijo Bill- Este es mi lugar favorito... solo porque puedo apreciar todo claramente -agregó.
Ehmmm... yo estaba hablando con Bill y ni siquiera sabía cuantos años tenía...se le notaba que era grande por solo notar su altura...
-¿Cuantos años tienes? -le pregunté.
-¿A quién le importa la edad?... solo estamos nosotros dos y nadie podrá criticar porque uno sea mayor que el otro -dijo él.
-amsss... yo tengo dieciséis -dije, pero él solo seguía mirando la luna. Luego de un largo rato me senté...y me dio mucho frío...
-Toma, aquí tienes mi chaqueta-dijo sin mirarme...-tienes frío ¿verdad?-me dijo
-emm...si..-dije mirándolo extraño. Me entregó su chaqueta. La acepté. Él se quedó simplemente con una polera manga corta, nada más. Luego se sentó a mi lado.
-¿Acaso no tienes frío? - le pregunté, intrigada.
-No, no lo siento. - respondió serio, sin quitar su mirada de la luna. - ¿Sigues teniendo miedo? - preguntó de repente.
-Nunca te dije que tenía miedo, sólo que la casona me atemorizaba, nada más... - respondí.
-¿Me tienes miedo? - preguntó dirigiendo su vista completamente hacia mí.
-¿Por qué habría de temerte? - pregunté, muy confundía ante tal insinuación.
-No sé... - dijo a penas - Le temes a tu entorno, a la vida, por eso estas acá... podrías tener miedo de mí también.
-Yo no le tengo miedo a esas cosas y menos te temo a ti -le dije.
-Si lo tienes...y a lo que más le temes es al amor -me dijo y se volteó para mirar la luna.
-Al... al... ¿al amor....? El amor no existe -dije mirándolo.
-Eso es lo que crees -me dijo mirándome.
-Si...y no cambiaré de opinión -le respondí mirando al piso.
-Yo te demostraré que el amor si existe -dijo...se me acercó y me besó...
No sentiré nada, el Amor no existe. No sentiré nada, el Amor no existe... repetía y repetía sin cesar en mi cabeza, pero en el momento en que sus labios tocaron los míos, esas palabras se esfumaron, se desvanecieron. Él sujetaba mi cuello con tal delicadeza...
Su beso, nuestro Beso. Algo extraño molestaba mi estómago, algo extrañamente distinto, hacía cosquillas ... ¿Qué es esto? Esto es... ¿Amor?
Dejé de hacerme preguntas y simplemente me dejé guiar por la sensación, que me decía que me quedara allí, con él y nuestro beso.
Se sintió muy largo...hasta que terminó...
Yo solo lo miré... no estaba segura... si solo sentí la sensación de amor como concepto... o si me había enamorado de él.
-Que sientas las dos cosas está bien -dijo mirándome.
-Pero... no puede ser posible que me enamore de alguien que no conozco.
-Quizás si me conoces pero... no te habías dado cuenta de ello... quizás yo siempre estoy a tu lado...-me decía
¿Qué le pasaba a Bill? todo lo que me decía me causaba miedo, pero no era un miedo que me hacía que escapara, era un miedo...un miedo....extraño.
-Siente lo que quieras... hoy será el día en que te podrás sentir completamente libre de pensar y sentir...-me decía
-Pero...pero...¿por qué sabes todo lo que pienso y siento...?-le dije
-...solo lo sé....-me decía con una voz suave y calmada.
-Pero ... Bill, me confundes - le dije apartándome un poco.
-Yo te conozco muy bien, tú también a mi, sólo que aún no te das cuenta , simplemente eso... - dijo con la mayor normalidad del mundo.Claro, como si eso fuese para mí tan alentador...- Por eso estás acá, en esta casona, mi presencia te atrajo, sólo eso. Y debes quedarte, debes quedarte conmigo - y dicho esto último se acercó aun más a mi rostro.
-¿Por qué debo quedarme contigo? - pregunté a penas, sus labios tan cerca de los míos hacían que mi cabeza se fuera de mi.
-Porque te amo, y no debes temerle al Amor -Y me besó. Y nos besamos hasta no poder más.
Bill se acostó y yo me apoyé sobre su pecho...y me tapé con su chaqueta. Por una extraña razón Bill no estaba helado...
-Deja de pensar...solo duerme -me dijo.
-ok, dejaré de pensar... -decía en mi mente. Pero se me hacía cada vez más difícil dejar de pensar... ¿como podía dejar de hacerlo después de todo lo extraño que me estaba pasando?
Luego de un momento me dormí, unos 5 minutos después siento que alguien me despierta...
-Marce...vamos...tienes que venir conmigo-me dijo Bill.
-¿Dónde? -le pregunté.
-Donde todo sea mas tranquilo y nadie nos moleste-dijo él.
Dicho esto, vi mi cuerpo tendido en el piso, con la chaqueta de Bill sobre él, pero el cuerpo de Bill no estaba. Simplemente él sonreía a mi lado, me tendió una mano y se la tomé. Sonreí también.
Avanzamos hacia la ventana, para perdernos entre la luz de la luna que ingresaba por ella.
Ahora solo existimos tú y yo.
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Notas del autor:
-Dedicada a Marcee... con mucho cariño de Robin y Kissy... ♥

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